XXX Seminario de Economía Agrícola. "Balance del sector agropecuario mexicano a cien años e la revolución"

Fecha: 
Lun, 2010-10-04

Boletín del Instituto de Investigaciones
Económicas de la UNAM
  

TRIGÉSIMO ANIVERSARIO DEL SEMINARIO DE ECONOMÍA AGRÍCOLA

  "Balance del sector agropecuario mexicano a cien años e la revolución"

Sala “Ángel Bassols Batalla"
Ciudad Universirtaria, 4 al 7 de octubre de 2010

 

 

 

 

 

BALANCE DEL SECTOR AGROPECUARIO MEXICANO A CIEN AÑOS E LA REVOLUCIÓN

 

Mensaje a cargo de la Maestra Argelia Salinas Ontiveros, coordinadora del Seminario.

4 de octubre de 2010.

 

 

Este 2010 nuestro Seminario reviste especial importancia, pues llega a su trigésima edición. Su nombre original, Seminario de Economía Agrícola del Tercer Mundo, adjetivo hoy olvidado, o en el mejor de los casos poco usado ante la imposición de modas no exentas de la intención de minimizar verdades lacerantes que de todos modos emergen a la superficie por su propia naturaleza, atendía a la difícil posición en que habían enrumbado los sectores agropecuarios en los países de menor desarrollo.

 

            Tal fue el interés en su carácter de científico, pero también su preocupación en tanto que humanista comprometido con la disminución de las desigualdades sociales, el que movió al Dr. Ernest Feder a la creación el Seminario. Y se llamó precisamente Seminario de Economía Agrícola del Tercer Mundo porque entonces se abordaban las investigaciones desde la perspectiva de una articulación global de las economías nacionales con efectos distintos según el lugar ocupado en el conjunto. Había, y sigue habiendo en nuestro tiempo, sociedades ganadoras y sociedades perdedoras; sociedades del desperdicio y sociedades de las carencias permanentes y de la inanición.

 

            A ese principio metodológico se asociaban categorías analíticas como imperialismo, dependencia, subdesarrollo y otras. Con todas las limitaciones que hoy se les encuentre, y que desde luego cualquier actitud científica objetiva, si bien no imparcial, está obligada a someter a la crítica y a la superación, reflejaban (siguen reflejando) con mayor congruencia la realidad bajo estudio. Dígalo si no, el tan manoseado concepto de globalización, bajo el cual subyace la dudosa teoría de las ventajas comparativas, cuyo contenido se sintetiza en que todos los países tienen alguna actividad, algún producto, que pueden intercambiar provechosamente con el exterior. Desde esa perspectiva el mundo es simple, todos los países e incluso todos los individuos son iguales, todo es cosa de que cada cual busque su ventaja comparativa y la explote.

 

            En el marco del Seminario, los resultados de investigación del Dr. Feder constituyeron verdaderos aportes que no solamente han pasado a ser trabajos clásicos sino que aún no pierden vigencia explicativa; ahí tenemos sus libros El imperialismo fresa (1981), La lucha de clases en el campo (1975), y su artículo Campesinistas y descampesinistas (Revista Comercio Exterior, diciembre de 1977-enero de 1978). Junto al Dr. Feder trabajaron entre otros distinguidos y comprometidos investigadores, el Dr. Nicolás Reig, recientemente fallecido, quien realizara agudos estudios sobre la economía ganadera y la renta de la tierra. Por tal motivo, este XXX Seminario dedica, a manera de conmemoración, una mesa temática a la obra de Ernest Feder, así como un reconocimiento póstumo a la de Nicolás Reig.

 

            Y para concluir con las rememoraciones, es de justicia mencionar al lic. José Luis Ceceña Gámez, a la sazón director del Instituto, quien con su decidido apoyo creó las bases sobre las que dio sus primeros pasos el Seminario.

 

 

El propósito principal de este Seminario -se decía hace treinta años-, es el de abrir una discusión sobre algunos temas fundamentales relacionados con la agricultura del Tercer Mundo… Se propone hacer un análisis amplio y profundo que va más allá de teorías económicas simples, tales como se difunden desde centros académicos y políticos de inspiración neoclásica, para descubrir cuáles son las principales fuerzas económicas, políticas, administrativas, legales, financieras y otras que influyen sobre estos cambios fundamentales, y cuáles son las perspectivas más inmediatas (Problemas del Desarrollo No. 47-48, agosto 1981-enero 1982, p. 7).

 

 

            Siguiendo con aquella línea de pensamiento, diremos que hoy, en el centenario de la Revolución, es pertinente atender a otra fuerza, aquélla que conjuntando las diversas disciplinas sociales e incluso algunas de las ciencias de la naturaleza, tiene sus propias e importantes aristas explicativas de los cambios fundamentales que han conducido a la agricultura a una suerte de callejón sin salida: la fuerza de la historia.

           

            Es indudable que respecto a la agricultura hay un antes y un después significativo en el siglo XX. Un antes que, grosso modo, se inicia en el decenio revolucionario, pasa por la reforma agraria cardenista y llega a la revolución verde; periodo con sus logros, con sus conflictos, con la producción en ascenso y transfiriendo recursos en favor de la industrialización. Después se experimenta un punto de quiebre, a mediados de los años sesenta, a partir del cual la agricultura decae, particularmente en la producción de granos básicos, y ya no se recupera.

 

            Ese es nuestro presente, y a dar cuenta de algunas de las causas que a él condujeron está dedicado el seminario en esta ocasión. La historia, en tanto que ciencia, no es mera recreación literaria del pasado; al explicar la articulación dinámica de las sociedades que nos antecedieron expone implícita o explícitamente las consecuencias que impactan en nuestro presente. Con cien años se puede hablar, ciertamente, de una vieja revolución y de nuevos problemas en el campo. Se trata, sin embargo, de nuevos problemas que llevan consigo la impronta de la vieja revolución y se entrelazan con otros generados en ella, o antes, pendientes aún de solucionarse.

 

            En ese sentido, es nuestro propósito que los análisis históricos sobre el sector agropecuario que aquí se expondrán, sean por sí mismos de interés para los asistentes, y útiles para la comprensión de nuestro presente.

 

Muchas gracias.